Alimentos: carne

Pastel napolitano de tomate y arroz

Chuleta de cerdo con salsa de ciruelas

Rollo de carne a la siciliana

Pollo en escabeche

Macarrones con carne y verdura

Por curioso que parezca Túnez es uno de los países que más pasta consumen junto con Italia, Estados Unidos y otros amantes de esta delicia de origen italiano o chino, según la versión. Y es que nadie se resiste a la pasta. Cierto es que la cocina tunecí se basa fundamentalmente en el uso de verduras, cordero, buey y pescado, pero las continuas influencias recibidas por su posición estratégica en el litoral del Mar Mediterráneo han hecho que también la pasta constituya uno de los ingredientes más consumidos entre los tunecinos. De esta aportación, han hecho el rico y saludable plato que esta semana proponemos con un toque exótico conseguido gracias a las especias. Pero la pasta ha pasado por innumerables trifulcas hasta llegar a representar, quizás, junto con la pizza, uno de los platos más prolíficos y expandidos por todo el mundo. En el mundo occidental, se sabe que los antiguos romanos ya tenían su propio método de fabricación para preparar unas tiras de pasta largas llamadas “laganas” que elaboraban a base de harina de trigo. También se conoce que la incorporación del tenedor para comer este plato vino de la mano de la introducción de las salsas que empezaron a darle color y variedad durante el siglo XIX. Hasta el momento se comía con la mano. En esta época, la pasta supuso un signo de distinción en cualquier mesa de un noble italiano que se preciara, contribuyendo, posteriormente, a la aparición de las primeras fábricas industriales. De ahí en adelante, el éxito de la pasta sólo hizo que subir hasta llegar a nuestros días a este magnífico plato de Macrona Bil Khodra.

Estofado de carne

Inaugurar el otoño con un estofado es una forma adecuada de prevenir los primeros golpes de frío cuando cambiamos de estación. A pesar de hallarnos ante un método clásico para cualquier preparado típico de las regiones de montaña, el estofado de carne puede resultar ser una de las elecciones más acertadas en cualquier medio que se precie la mano de una buena cocina. La carne vacuna o de ternera la opción más tradicional. Nuestros antepasados de la cuenca mediterránea ya conocían los placeres alimenticios de los mamíferos domesticados, ya fueran de tipo ovino, caprino o porcino, siendo este último un animal dedicado a su engorde desde tiempos muy antiguos. Pero uno de los que despertaba más aceptación y distinción para el consumo humano, era precisamente, el ganado bovino, por el cual los egipcios manifestaban un profundo aprecio. Según fuentes arqueológicas, el faraón, la familia real y las grandes instituciones religiosas de Egipto mantenían rebaños de miles de cabezas a lo largo y ancho del país, representando el sacrificio de este grande animal en numerosas tumbas que dejarían el testimonio de este ritual para siempre. Aunque el valor social y ritual asociado a la carne siempre fue alto, esta nunca acabó de estar al alcance de todos en las civilizaciones clásicas, ni tampoco de las sociedades posteriores. Pues en épocas precedentes sólo unos pocos privilegiados podían gozar de este lujo que hoy parece estar más al alcance de todos.